Filà Mohikongos

Otra vez volvió a sonar por el local aquello de: “Ey chavales, tengo una idea…”. Esa frase que tanto nos da y nos quita. Nos quita tiempo, ganas e incluso a veces nos quita hasta las ganas de vivir (o de que alguien viva). Pero… ¡¿y lo que nos da?¡ Acabamos de describir con palabras lo que nos quita pero no encontramos palabras que definan lo que un desfile nos da. Empieza el 21 y, aunque avisados por nosotros mismos, todos los años nos pasa lo mismo. El tiempo aprieta pero llegamos, llegamos y… nos apretamos. Los aplausos acompañan el sonido de la banda, la piel de gallina. Ya nada importa. Estamos en la calle. La filà, nuestra filà, con nuestros trajes. Atrás quedan las ganas de que nadie viva, ahora todos queremos vivir y, apretados, desfilamos orgullosos luciendo las horas de silicona, cañizo, telas y dolores de cabeza.

2019 ha sido un año especial, Novelda y sus fiestas de Moros y Cristianos celebraron sus 50 años de vida. Astures y Negres dieron el pistoletazo de salida a unas fiestas cada vez más envidiables. Muchas son y
han sido las comparsas partícipes de estos 50 años y, más aún sus filàs, la gente, Novelda. Entre toda esa

gente nos encontramos nosotros, los Mohikongos. El nombre no guarda relación con ningún antepasado africano ni recuerda ningún intercambio exótico pero sí esconde un estilo de vida. Abanderados por nuestro logo tenemos dos objetivos claros, estar y hacer fiesta.

Novelda y sus Moros y Cristianos abrazaron su 50 Aniversario con orgullo y, como cóctel de honor, quisimos brindar a nuestro pueblo y en especial a Negres, un majestuoso desfile con sello Mohikongo, ese de hacer y estar en la fiesta. Desde la más profunda África, en ambos desfiles nos acompañaron dos impresionantes cocodrilos capitaneando nuestro nombre y haciendo grande las fiestas de Moros y Cristianos de nuestro pueblo. Queríamos sorprender y lo hicimos. Con nuestro traje quisimos poner la guinda a un pastel que lucía con brillo propio el número 50. Muchas fueron las emociones vividas en ambos desfiles, muchas habían sido las horas dedicadas al tercer traje que, de forma propia y consecutiva, desfilaría. Fueron un sinfín de cosas que podemos resumir en una palabra: gracias. Quisimos sorprender a Novelda y Novelda nos sorprendió a nosotros. Gracias por vuestros gracias. Las marchas continuarán sonando, las filás seguirán desfilando y los Mohikongos seguiremos dando que hablar, al menos, por 50 años más.

¡Vivan los Moros y Cristianos de Novelda! Gracias Astures y Negres y, ¡VIVAN LOS MOHIKONGOS!